¿Qué es el desarrollo ágil?

El desarrollo de productos o servicios de forma ágil, no tiene nada que ver con entregar proyectos más rápido que con las metodologías tradicionales. En realidad, la agilidad tiene que ver con un cambio del entorno, de la forma en que nos aproximamos a un proyecto y lo ejecutamos, de una nueva forma de relacionarnos en el puesto de trabajo incluso.

Se trata de crear un entorno donde se cumplen los principios del manifiesto ágil:

  1. Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
  2. Producto funcionando sobre documentación extensiva
  3. Colaboración con el cliente sobre negociación contractual
  4. Respuesta ante el cambio sobre seguir un plan

Como puedes ver es un cambio profundo en la cultura de la organización en sus diversas facetas:

De cara al cliente y a la propia empresa

En un mundo donde la tecnología cambia tan vertiginosamente que muchos productos se vuelven obsoletos antes de de ser lanzados al mercado, se necesita que el cambio sea bienvenido, más que temido, en el seno de la industria. Esto no es compatible en muchos casos con las  metodologías tradicionales de cascada, donde los largos tiempos de planeamiento y ejecución pueden hacer que cualquier cambio en el entorno, haga que el producto que se está desarrollando ya no tenga sentido una vez que se lanza al mercado.

Los procesos iterativos e incrementales que propugnan las metodologías ágiles como Scrum, tratan de mitigar los riesgos asociados a los cambios rápidos, mediante entregables funcionales en cortos espacios de tiempo. Estos entregables tienen como objetivo principal entregar valor al cliente y que éste sea percibido de forma clara.

De cara a los empleados

Hace relativamente poco, charlando con una especialista en reclutamiento técnico, me decía que ya no era nada raro, que en un proceso de selección, un candidato al que se le proponía un proyecto «a priori» interesante, rechazaba seguir con el proceso cuando se le decía que tenia un horario de oficina mas o menos estricto, o que la oficina le quedaba a 10 km de su domicilio. Y es que está cambiando la forma de ver el trabajo, ya no queremos que sea una pausa en nuestra vida entre las 8:00 y las 17:00, queremos que el trabajo esté plenamente integrado en nuestra vida y que nadie nos diga a qué hora tenemos que ser más productivos o cuando vamos a perdernos la increíble actuación de navidad de nuestro niño haciendo de “árbol” en el cole.

La Agilidad es la forma de adaptarse de la empresa a esta forma de pensar que está en auge entre los “Millenials” especialmente. Se requiere que todos seamos “emprendedores” dentro de la organización o “intraemprendedores” como sugiere Eric Ries en su libro “The Lean Startup”.

Se requiere que el equipo se auto-organice de una forma horizontal, sin injerencias importantes de la dirección de la empresa en el desarrollo del proyecto y que las métricas útiles no sean las horas calentando silla en la oficina, sino el valor aportado al cliente por los productos desarrollados. Además la motivación requerida para mantener el equipo perfectamente engrasado, proviene de la transparencia que debe existir en la percepción de ese valor aportado en todo el equipo de desarrollo. Es decir, todo el equipo ha de sentir la satisfacción y la responsabilidad de la entrega de valor al cliente.

¿Tú también entiendes el desarrollo ágil de la misma manera que yo? Coméntame y comparte si te gustó

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